El laboratorio de Mejoramiento Genético y Calidad de la Fruta de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile fue creado el año 2005 y está a cargo del Profesor Rodrigo Infante. Trabajan en el laboratorio profesionales y técnicos, junto a un gran número de estudiantes de pre y postgrado que desarrollan parte de su proceso formativo en el ámbito de nuestras investigaciones.

La actividad de investigación se desarrolla en tres áreas diferentes y complementarias: en el área de mejoramiento genético, a través del programa Australis Breeding, buscamos generar nuevas variedades que combinen una excelente post-cosecha y una alta calidad sensorial, el área de calidad de la fruta, que se enfoca al estudio de ciertos parámetros de la calidad de la fruta a través de estudios de la fisiología en general y de la textura en particular, además de la calidad sensorial. Por último estas dos áreas se complementan con el área de genética y genómica, en la cual abordamos temas asociados a la calidad de la fruta. Actualmente, desarrollamos trabajos en nectarinos/duraznos, ciruelas, nogales y kiwis.

Nuestro equipo ha sido pionero en el mejoramiento de las especies frutales en Chile, generando hasta la fecha, seis variedades de nectarino, una de duraznero y una de ciruelo japonés, las cuales ya están siendo desarrolladas comercialmente en Chile, alcanzando hasta la fecha alrededor de 500 hectáreas plantadas con variedades de nuestro programa de mejora genética Australis Breeding. De dichas variedades, cuatro ya han sido patentadas en Estados Unidos. El trabajo de mejoramiento genético de duraznero y nectarino se desarrolla desde el año 1998, en colaboración con la empresa nacional Andes New Varieties Administration (ANA).

En el año 2009 se inició el programa de mejora genética de kiwi en colaboración con la Universidad de Udine, Italia, el cual se mantiene activo y cercano a licenciar nuevas variedades. Además, tenemos colaboraciones con otras instituciones en California, Europa y China para el mejoramiento genético de variedades de ciruela e híbridos inter-específicos.

Recientemente además hemos iniciado una interesante colaboración con diversas entidades nacionales e internacionales que apunta a desarrollar nuevos patrones de frutales de carozo y de nogal que permitan el establecimiento de huertos en situaciones de cambio climático y de alta incidencia de enfermedades del suelo.